Junta de San Miguel.


Siglos atrás existió en todo el Pirineo la costumbre de celebrar juntas anuales entre las autoridades de los valles; de tal manera que, una vez al año, las autoridades de un valle se reunían con las de otro valle colindante, en un punto intermedio.
Aquellas reuniones, o "juntas", generalmente tenían una fecha fija, y tenían todas en común un mismo "orden del día".
Reunidos en el punto acordado, los alcaldes y representantes de esos municipios, primeramente dedicaban un tiempo a escucharse las quejas:

"Un vecino de vuestro valle ha estado entrado durante varios meses con sus ovejas a pastar en el término nuestro sin tener permiso para ello"

"Pues un vecino de vuestro pueblo se metió el día 12 con su rebaño hasta la fuente de..., cuando hasta el día 15 no estabais autorizados"

Una vez oídas las quejas se procedía a buscar las soluciones, teniendo siempre como objetivo que aquello no volviese a suceder.

Seguidamente dedicaban las autoridades un tiempo a escucharse los problemas; solían ser problemas de convivencia fronteriza, o se comentaba los estragos que había causado un incendio, o una epidemia, o... Y en muchas ocasiones los unos enriquecían a los otros explicándoles como habían solucionado ellos cuando les había tocado algo similar. En este punto del orden del día se lograban también acuerdos para mantener limpios y en buen estado los caminos que intercomunicaban esos pueblos o esos valles.

Y el tercer punto del orden de! día solía ser el nombramiento de los guardas que ambos valles ponían para vigilar que se cumpliese todo eso; para vigilar que nadie ocupase los pastos del otro valle fuera de la fecha establecida, o que nadie llevase sus rebaños a la fuente del vecino si todavía no estaba autorizado, o que los caminos y puentes se conservasen fuertes para aguantar sin problema el paso de las caballerías, o...



En el caso concreto del valle de Roncal existieron en siglos pasados tres juntas diferentes.

La primera de ellas se celebraba con el valle de Baretous. Se llamaba indistintamente Junta de Ernaz o Junta de Roncal. Su fecha era el 13 de julio, y se hacía en el collado de Ernaz, junto la piedra de San Martín que, en ese collado, marcaba los límites entre los dos valles. En el caso concreto de esta junta existía en el orden del día un cuarto punto, que era el pago de un tributo perpetuo, pues el valle de Baretous tenía la obligación de pagar anualmente a cuatro de las villas roncalesas un tributo de tras vacas de idéntico astaje, pelaje, y dentaje, sin mancha alguna, y de a cada dos años de edad.

Esta Junta de Ernaz desapareció. Pero el carácter perpetua del tributo que allí se pagaba hizo que únicamente perviviese ese cuarto punto del orden del día. Así pues, el 13 de julio, se mantiene en la piedra de San Martín el pago de ese tributo en una ceremonia que en e! valle de Roncal se denomina "Tributo de las Tres Vacas", mientras que en Baretous la mantienen con la antigua denominación popular de "Junta de Roncal".

La segunda de las juntas la celebraban los roncaleses con sus vecinos del valle de Salazar. Su nombre era: Junta de Baculecua o Junta de Zaltungorri. Se celebraba el 30 de junio en el paraje de Baculecua, integrado dentro de otro paraje más amplio que era Zaltungorri (o Zaldungorri), ubicado dentro del término de Vidangoz, junto a la muga con el valle de Salazar, en el camino que unía Vidangoz con Igal.
De esta junta se conserva un acta de 1617; y todo parece indicar que al igual que le pudo suceder a la Junta de Ernaz, dejó de celebrarse esta en aquella primera mitad del siglo XVII.
En el año 2003, a iniciativa de Fernando Hualde. con el apoyo de la Asociación Cultural de Almadieros Navarros y de la Asociación Cultural Txuri Beltzean, y con el respaldo de las Juntas de Salazar y de Roncal, se recuperó la celebración de esta junta, bajo el nombre de "Junta de Zaltungorri", celebrándose desde entonces, sin fecha fija, una vez al año, alternándose su sede en tos salones de plenos de la Casa del Valle existente en Ezcaroz y en Roncal.



Y la tercera de las juntas que celebraban los roncaleses era con sus vecinos ansotanos (Ansó y Fago). Su nombre oficial era Junta de San Miguel, y su nombre popular era Junta de Puyeta. Se celebraba a finales de septiembre, con la festividad de San Miguel, en el paraje ansotano de Puyeta, concretamente en la ermita de la Virgen de Puyeta (patrona de Ansó) que existe en el viejo camino que unía Ansó y Garde.
De esta junta se conserva en el archivo de la Junta del Valle de Roncal el acta de 1612. Este acta corresponde a un lote de documentos derivados del hecho de no haberse pagado ese año el tributo de tres vacas por parte de Baretous, y vienen a reflejar que esa Junta de San Miguel era una tradición antigua y anual. Todo parece indicar que también pudo desaparecer en aquella primera mitad del siglo XVII.
En el año 2006 Femando Hualde se puso en contacto con el Ayuntamiento de Ansó y con la Junta del Valle de Roncal, logrando el compromiso por parte de ambas instituciones de recuperar asta antigua Junta. Esta iniciativa sufrió en 2008 un nuevo impulso por parte de los nuevos alcaldes de Ansó y de Garde, siendo de esperar que se materialice este mismo año.



Junta de San Miguel 2009.   Día 3 de Octubre de 2009 en la ermita de Puyeta.  
Junta de San Miguel 2008.   Día 4 de Octubre de 2008 en la ermita de Puyeta.  

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